
El famoso niño de la Ripstick.
Seguro has oído ya la historia de este niño. Para los que no, aquí la tienen rápidamente contada. Era un niño que era bastante travieso, desobediente, poco piadoso, rezaba poco, mentirosillo...en fin. Muchas veces en su colegio y en casa su mamá le decía: "Hijo, confiésate...acércate a Dios" y otros muchos buenos consejos que las mamás nos dan.
Un buen día decidió salir a pasear a Himalaya. Para esto tomó su riiiiiipstick y se lanzó a ripstickear por esta avenida. A lo lejos vio la iglesia de la Sagrada Familia y se acordó de los buenos consejos de su mamá. Se dijo a sí mismo: "Si está abierta la iglesia voy a entrar, y si está el padre confesando....¡¡pues me animo a confesarme!! Paró su riiiiipstick, se bajó de ella y entró a la iglesia.
Vio al padre confesando, se animó y se confesó de todos sus pecados pasados y presentes. De inmediato se sintió como nuevo. El padre le pidió: "Ve a ver al Cristo de la sacristía y le vas a decir 10 veces: Tú hiciste esto por mí, y a mí no me importa". Tomó su riiiipstick, fue a la sacristía y entró. Nuestro amigo pensaba que no le tomaría mucho tiempo hacer esto.
Cuando estuvo frente al Crucifijo empezó a decirle...
Esta historia continuará....
Victor, cuando continuará la historia, siento que un momento de reflexión frente a Jesucristo nos da pie a reflexionar en nuestro encuentro con él.
ResponderEliminarNO SEAS GACHOOOOOO, CUENTA CUENTA.....
ResponderEliminarMuy interesante forma de motivar a los niños para que se confiesen y sobre todo se acerquen a Dios.
ResponderEliminarFelicidades
victor pon la historia del niño z
ResponderEliminary la del pelon peluca